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Una nueva piel creada con bioingeniería se parece más a la real

Una nueva piel creada con bioingeniería se parece más a la real

 
Consultado:17 de abril 7:50pm
 
 
 
El producto, que se ha probado con éxito en ratas, tiene vasos sanguíneos y linfáticos, afirman los científicos

 Traducido del inglés: jueves, 30 de enero, 2014

MIÉRCOLES, 29 de enero de 2014 (HealthDay News) -- Las personas que necesitan injertos de piel debido a quemaduras u otras lesiones podrían algún día recibir una piel creada en un laboratorio con bioingeniería que funciona en gran medida como la piel humana real, informan unos investigadores suizos.

Esta nueva piel no solo tiene sus propios vasos sanguíneos, sino también (y esto es igual de importante) sus propios vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son necesarios para evitar la acumulación de fluidos que pueden acabar con el injerto antes de que tenga tiempo de formar parte de la propia piel del paciente, indicaron los investigadores.

El descubrimiento de que los vasos linfáticos pueden crecer en un laboratorio también abre "un amplio espectro de posibilidades en el campo de la ingeniería de los tejidos, ya que todos los órganos del cuerpo humano (con la excepción del cerebro y el oído interno), contienen vasos linfáticos", afirmó la investigadora principal, Daniela Marino, de la Unidad de Investigación sobre Biología de los Tejidos del Hospital Universitario Pediátrico de Zúrich.

"Estos datos sugieren con fuerza que si un injerto de piel creado mediante ingeniería que contiene tanto vasos sanguíneos como linfáticos se trasplantara a pacientes humanos, la formación de fluidos se dificultaría, la curación de las heridas mejoraría y se fomentaría en gran medida la regeneración de una piel casi natural", señaló Marino.

Los investigadores dijeron que hasta ahora, los injertos de piel con bioingeniería no han contenido muchos de los componentes de la piel real, incluyendo los vasos sanguíneos y linfáticos, la pigmentación, las glándulas sudoríparas, los nervios y los folículos capilares.

Los vasos sanguíneos transportan los nutrientes, el oxígeno y otros factores esenciales que mantienen a los órganos vivos y en funcionamiento. Los vasos linfáticos quitan el fluido del tejido y lo devuelven al torrente sanguíneo.

"Cuando la piel sufre una herida, el fluido se acumula en el tejido dañado", explicó Marino. "Si no se quita de forma eficiente, se acumula y crea lo que se conoce como seromas, que pueden hacer que la herida no se cierre y que la piel no se regenere".

Para crear la piel nueva, el grupo de Marino usó células humanas de vasos sanguíneos y linfáticos, colocándolos en una solución que diseminaba las células en un gel parecido a la piel. Después de un tiempo en la incubadora, la mezcla creció y se convirtió en injertos de piel.

Los investigadores probaron entonces los injertos en ratas, y hallaron que la piel creada con bioingeniería se convirtió en una piel casi normal. Después de conectar el injerto con el propio sistema linfático de las ratas, recogió y extrajo el fluido del tejido, tal y como hace la piel normal.

Los injertos de piel que crecen de este modo podrían tener su mejor uso en los pacientes con quemaduras severas que no tienen suficiente piel propia para hacer injertos, señalaron los investigadores.

Pero los expertos comentaron que los experimentos en animales no siempre funcionan cuando se prueban en personas. Aun así, Marino dijo que tiene la esperanza de que no falte mucho para los ensayos con humanos.

No obstante, no todo el mundo está seguro de que este tipo de injertos tendrán una gran importancia.

El Dr. Alfred Culliford, director de cirugía plástica, reconstructiva y de mano en el Hospital Universitario de Staten Island, en la ciudad de Nueva York, calificó el tejido realizado con bioingeniería como "una tecnología en busca de un propósito".

"No creo que sea ampliamente aplicable para muchas personas que necesiten injertos de piel", afirmó Culliford. "Podría ser útil para los pacientes que han sufrido quemaduras en la mayor parte de la superficie de su cuerpo y que no tienen suficiente piel sana como para trasplantarla".

Culliford dijo que los mejores injertos para la mayoría de los pacientes son los de su propia piel. Además, señaló que no cree que añadir vasos linfáticos a un injerto sea un gran avance, ya que el drenaje del fluido ahora se hace con métodos como, por ejemplo, la comprensión del injerto.

Pero al Dr. Robert Glatter, médico de emergencias y experto en quemaduras del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, le pareció que la tecnología era más prometedora.

"Aunque todavía estemos trabajando con modelos animales, a corto plazo hay una probabilidad significativa de que esto pueda cambiar de forma considerable el modo en que tratamos las heridas que no se curan", indicó Glatter.

Las heridas que no se curan generalmente se encuentran en personas con diabetes o enfermedades vasculares cuya piel no funciona con normalidad. "No curan bien con los injertos de piel habituales", explicó Glatter.

Por su parte, Marino afirmó que el nuevo tejido es un avance real.

"En conjunto, lo más importante es tener tanto los vasos sanguíneos como los linfáticos en una piel creada con bioingeniería para iniciar la nutrición poco después del trasplante y para mantener el equilibrio de los fluidos de los tejidos", planteó. "Este paso en medicina regenerativa, esperado desde hace mucho, está ahora al alcance".

El estudio aparece en la edición del 29 de enero de la revista Science Translational Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Daniela Marino, Ph.D., Tissue Biology Research Unit, University Children's Hospital Zurich; Alfred Culliford, M.D., director, plastic, reconstructive and hand surgery, Staten Island University Hospital, New York City; Robert Glatter, M.D., emergency physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Jan. 29, 2014, Science Translational Medicine

HealthDay

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LA CIRCULACIÓN EN LOS HUMANOS
 
En los seres humanos la circulación ocurre de forma similar a todos los mamíferos. Primero debes saber cuáles son los órganos que componen  este interesante sistema.
  • El Corazón: órgano que impulsa la sangre para que se traslade por todo el cuerpo
  • Arterias, Venas y vasos capilares: son los conductos por los que pasa la sangre
  • Sangre y linfa: son tejidos fluidos, se encuentran formados por líquido extracelular (plasma y linfocitos) La sangre está formada por eritrocitos (glóbulos rojos), leucocitos (glóbulos blancos) y plaquetas 
Ahora hablemos de cada uno:
 
El corazón: es un órgano que se encuentra ubicado en medio del pecho, protegido por la caja torácica .  Es un músculo con forma de cono que varía su tamaño según el animal al que pertenece, en el caso de los humanos se puede decir que tiene el tamaño del puño.  Tiene cuatro cavidades dos ubicadas en la parte superior, llamadas aurículas  y dos en la parte inferior llamadas ventrículos. Las cavidades del lado derecho se encuentran separadas por una pared que no permite que se comuniquen.
En las siguientes imágenes podrás encontrar un dibujo del corazón con todas sus partes y una fotografía del corazón real.
 

 corazon

Tomado de:http://www.yalemedicalgroup.org/stw/images/126230.jpg

corte_corazon

 Fotografía tomada en el laboratorio de disección de corazón-2012



Los latidos del corazón ocurren en dos tiempos, primero los músculos de la pared de la aurícula se contraen y actúan como una bomba que impulsa la sangre hacia el ventrículo; luego, los músculos de la pared muy gruesa de éste envían la sangre con gran fuerza hacia las arterias, las cuales la conducen al resto del organismo.
 
El corazón late a razón de 60 a 80 veces por minuto, lo que indica que se contrae más de dos billones de veces durante el lapso de vida normal. En cada minuto, el corazón expulsa alrededor de siete litros de sangre.
 
¿Cómo funciona el corazón?
 
Cuando pones tu mano en el lado izquierdo de tu pecho puedes sentir los latidos del corazón, esto ocurre porque este órgano bombea la sangre hacia venas y arterias. La contracción y relajación alternada de las cámaras del corazón (aurículas y ventrículos) se conoce como ciclo cardiaco. Esto ocurre asi: Las dos aurículas se contraen y lanzan la sangre a los dos ventrículos, luego éstos se contraen llevando la sangre a las arterias. La contracción ventricular se llama sístole, la contracción de las aurículas se llama diástole. La sístole dura 0.3 segundos y la diástole 0.5 segundos. En una persona promedio, este proceso se puede repetir entre 65 y 72 veces cada minuto.
 
 
 
 
 
Visita el siguiente link para conocer más sobre la frecuencia cardiaca: